Tunden a patadas y puñetazos a herrero y su esposa, frente a sus hijos, por ingresar a zona residencial en NarcoEdomex

El hombre realizaría un trabajo de herrería en el lugar, se informó.

Silvia Chávez González / La Jornada

Naucalpan. Méx. Por ingresar a “zona residencial”, un herrero y su esposa fueron tundidos a patadas y puñetazos por dos elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), frente a sus dos hijos de cuatro y seis años de edad, la tarde de este miércoles en el fraccionamiento Lomas de Valle Escondido, en donde realizarían un trabajo de herrería.

“Fueron golpeados con violencia y odio por dos policías estatales que llegaron en la patrulla 4703-SSC”, denunció el señor Armando Colín Ramírez, quien había contratado los servicios de Manuel León, de 51 años de edad, de oficio herrero.

Armando Colín explicó que a las 15:30 horas Manuel León, junto con su esposa y sus dos hijos, llegó a su domicilio localizado en el número 10 de la calle Valle del Silencio.

Apenas estacionaba su camioneta cuando llegaron en un vehículo dos policías estatales y comenzaron a golpear al trabajador, uno de ellos le sentó un puñetazo en el rostro a través de la ventana del vehículo.

“Manuel bajó de su camioneta y pidió una explicación de porqué la agresión, pero los policías estatales se le fueron a los golpes. La esposa del trabajador trató de intervenir y recibió varios puñetazos y patadas por parte de los oficiales”.

La pareja de esposos fue tundida a golpes por varios minutos, incluso, el trabjador fue tumbado y ya en el suelo fue pateado hasta quedar casi inconsciente, denunció el señor Armando Colín. Detalló que los oficiales también trataron de golpearlo.

“Manuel venía en plan de trabajo, como la había hecho en otras ocasiones”, insistió el colono. Dijo que los policías argumentaron que el herrero llegó a un lugar donde no podía estar, que debía retirarse y que por ello fue tundido a golpes.

El colono fue amenazado. “Los policías dijeron que regresarían para disparar en mi domicilio si denunciaba lo sucedido”, comentó.

Los policías de la SSC vestían uniformes oscuros y tenían capuchas negras en la cabeza. Pero se veía que uno de los agresores era de piel blanca y de 1.95 de estatura y, el otro, moreno de un metro ochenta de altura.

Armando Colín exigió la intervención de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM), de la SCC y de la Comisión de Derechos Humanos del estado de México (Codhem) para que investiguen y encuentren a los responsables de la agresión.

Dijo que esta tarde, de su lado, personal de seguridad privada del fraccionamiento le exigió guardar silencio y que no denunciara el caso a la opinión pública porque sería una “mancha a su expediente”.

 

Fuente: La Jornada

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