Minera canadiense teme que mineros la paralizen; ahora resulta que defender derechos laborales es “chantaje”

México está quedando mal con oligarquía. Las mineras canadienses son tan abusivas, que hasta sus connacionales han denunciado la explotación en nuestro país. Ah, pero cuando los mineros levantan la voz, están “chantajeando”… ¡MISERABLES!

María del Pilar Martínez / El Economista

Con el apoyo de organizaciones sindicales internacionales (United Steelworkers), el Sindicato Minero que encabeza Napoleón Gómez Urrutia mantiene chantajes a la empresa de capital canadiense Excellon, pues pretende “parar a la empresa” si no se le otorga el contrato colectivo de trabajo, a pesar de que los mineros decidieron ser representados por otro sindicato.

En julio pasado, los mineros de La Platosa (de la cual es concesionaria Excellon) a través de votaciones libres, y vigiladas por personal de la Secretaría del Trabajo de Durango, decidieron afiliarse al Sindicato Nacional de Mineros Metalúrgicos Don Napoleón Gómez Sada; sin embargo, Gómez Urrutia, no aceptó el resultado que le fue adverso.

“Desde entonces, en contubernio con los Steelworkers, Napo recurre al chantaje; tanto él como esta agrupación que dirigen Leo W. Gerard en Estados Unidos y Ken Neuman, en Canadá, impusieron un ultimátum a Excellon: obligar a los trabajadores de La Platosa a su afiliación con el sindicato que Gómez Urrutia o el cierre definitivo de la empresa en esa zona de Durango”, denunció Carlos Pavón Campos, secretario general del SNMMDNGS.

Advirtió que en caso de no acceder la empresa Excellon al chantaje, se perderían cientos de fuentes de empleo en esa zona del norte del país, además, de que se sentaría un precedente peligroso para la inversión extranjera en nuestro país.

De esta forma, Napo y los Steelworkers están violando de manera flagrante el artículo 123 de la Constitución mexicana y el Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo, mediante los cuales, los trabajadores tienen derecho a un trabajo digno y son libres de afiliarse al sindicato que ellos elijan.

“Han violado de manera sistemática estos derechos en La Platosa, dejando sin empleo durante casi 60 días a cientos de trabajadores en un paro realizado en julio y agosto del año pasado, además de que los Steelworkers se entrometen de manera flagrante en asuntos laborales internos de México”, apuntó Pavón Campos.

El dirigente sindical advirtió de la intromisión de los Steelworkers en asuntos laborales de México, con el apoyo de Gómez Urrutia, tal como ocurrió en empresas como la Volkswagen, de Puebla; la Ford de Hermosillo, Sonora; la Honda, en Jalisco y la General Motors de Silao, en Guanajuato, así como en empresas fabricantes de accesorios automotrices de Ciudad Acuña y Ramos Arizpe, Coahuila.

“Gómez Urrutia ha intentado expandir su ambición en los sectores automotrices y armadoras de México, pero detrás están los Steelworkers. Aquí hay un intercambio de ambiciones: ese sindicato acerero se encarga de proteger a Gómez Urrutia y éste a servir como prestanombre de los Steelworkers en México”, alertó Pavón Campos.
 

Fuente: El Economista

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